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Conoce la diversidad lingüística de Honduras

La diversidad lingüística de Honduras favorece el entendimiento de su pueblo y la difusión de sus valores culturales; gracias a lo cual se orienta la innovación y creatividad en función de las necesidades y requerimientos de sus comunidades. A lo largo de la lectura de este post, conocerás las lenguas utilizadas en esta nación como parte de su legado histórico.

¿Qué se entiende por diversidad lingüística?

La diversidad lingüística engloba las lenguas o idiomas que existen dentro de un determinado ámbito territorial. Son los sonidos, forma en que se organizan las palabras y frases a fin de comunicar a través de ellas un mensaje que es captado por su receptor, precisamente por el hecho de conocer su significado.

El solo hecho de que en un país como lo es en este caso Honduras existan distintas lenguas, determina que en él se presenta una diversidad lingüística. No obstante que su lengua más hablada es el español, utilizan otras para comunicarse dentro de cada una de sus comunidades en particular.

Esto se evidencia especialmente en zonas rurales que no están prácticamente influenciadas por el urbanismo.

Para establecer la presencia de diversidad lingüística en Honduras se han realizado estudios para los cuales ha servido de base el diccionario hondureño identificado en la localidad como Catracho publicado por primera vez en el año 1899, bajo el título de Hondureñismo.

Como parte del contenido de este valioso texto se emplean vocablos y expresiones recogidas en sus diferentes pueblos, muchas de las cuales se han mantenido a lo largo de generaciones.

Lenguas habladas en Honduras

La República de Honduras es conocida en el mundo por ser un país ubicado en América Central, con costas a su norte representadas por el mar Caribe, mientras que limita al sur con el océano Pacífico.

Antes de la conquista su pueblo utilizaba la lengua lenca para comunicarse pero luego se fue sumergiendo en la influencia del castellano, siendo en la actualidad el idioma mayoritario de todos sus ciudadanos. Sin embargo no han perdido sus raíces, manteniéndose como parte de su cultura una amplia diversidad lingüística representada por:

Lengua Lenca

Es también identificada como lencas hondureños y considerada como una diversidad lingüística prácticamente extinta, solo hablada por aproximadamente 594 habitantes que residen en los departamentos occidentales del país, siendo el caso de Intibucá, La Paz, Lempira, Francisco Morazán, Santa Bárbara, Comayagua y Valle.

Idioma Chortí

Se trata de una lengua utilizada en la población homónima, especialmente a lo largo de municipios como Camotán y Jocotán. Su origen es prehispánico y se encuentra casi extinta, se ha conocido que prácticamente solo 10 personas la utilizaban para el año 1997.

Lengua Garífuna

Es una variedad lingüística nacida como producto de la mezcla de las razas negras africanas con los indios caribeños residentes en la isla de San Vicente; luego de la expulsión de los invasores de nacionalidad inglesa.

Inglés criollo

Es conocido a su vez como inglés isleño, utilizado en especial por los residentes de Islas de la Bahía. Una lengua similar a la empleada en las Islas Caimán, pero con la inclusión de algunas jergas del español hondureño.

Lengua Tawahka

Es una lengua identificada también como sumo; la cual cuenta con una estructura y morfología similar a la lengua misquita, no obstante de diferenciarse en cuanto a su léxico. Ambos dialectos son propios del grupo macro-chibcha de origen sudamericano; naciendo como el resultado de una emigración procedente de Colombia.

Lengua Tolupan

Una lengua particular de los indígenas tolupanes y de los jicaques de El Palmar, las cuales cuentan con rasgos que las asocian con las propias del estado mexicano de Oaxaca, junto con otras influencias territoriales.

Idioma Paya

Es una lengua autodenominada pech que encierra como significado gente y que deviene del chibcha.

Idioma Matagalpa

Lengua extinta que era empleada en las tierras altas colindantes con Nicaragua.

Lengua Misquita

Es un idioma utilizado de forma exclusiva por los grupos étnicos mesoamericanos que residen en parte del territorio de Honduras y Nicaragua; desde antes de la conquista.

El arte en Centroamérica

El arte en Centroamérica es una muestra palpable de cómo los seres humanos buscan satisfacer sus necesidades estéticas a lo largo de la historia; creando obras con las que enriquecen su espíritu y donde recrean fases previas de su vida rutinaria, exaltadas para servir como medio de difusión cultural de un pueblo que se perpetúa con el pasar de los años.

¿Qué es el arte en Centroamérica?

Cuando hablamos de arte hacemos referencia al reflejo de la cultura de un territorio, que es un patrimonio con el cual se resguarda su legado cultural y que es pasado de generación en generación.

En Centroamérica están presentes manifestaciones artísticas tanto pertenecientes a la antigüedad como las contemporáneas que se abren paso con obras tridimensionales, muchas de las cuales incluso son interactivas y combinan a la vez esculturas, sonidos, videos y arte digital.

Se evidencia como parte del arte en Centroamérica sus tres áreas culturales destacadas como son la mesoamérica, la circuncaribe y la chibcha, con obras pertenecientes a cada una de ellas.

Este tipo de arte se centra en expresiones de sus tradiciones y costumbres; además de ofrecer un amplio repertorio de talento y creatividad, que es manifestada desde la pintura o escultura tradicional hasta las más novedosas creaciones propias de la efervescencia del arte contemporáneo.

Muchos artistas se inclinan a crear obras basadas en la religión, mientras que otros abordan temáticas como la historia, la naturaleza o la denuncia social.

Importantes representantes del arte en Centroamérica

Centroamérica ha sido cuna de importantes talentos precisamente por la revolución de sus formas, colores y cultura; destacándose en este sentido notables artistas como los que se citan a continuación:

  •         Rafael Rodríguez Padilla de  Guatemala, quien realizó el Monumento al Dr. Lorenzo Montúfar. Además de ser el fundador de la Academia de Bellas Artes de esta nación.
  •         Teresita Fortín de Honduras, con su pintura identificada como La Primera Comunión firmada con fecha de 1977. Una de las mujeres que se mantuvo en pie de lucha por encontrar un lugar dentro del arte para las mujeres.
  •         Antonio Bonilla de El Salvador; un pintor y muralista creador de obras de arte sátiras que presentaban problemas sociales y otros aspectos de falsa moralidad.
  •         Rodrigo Peñalba de Nicaragua, representante del arte moderno de esta nación que con sus estudios de pintura alcanzó a plasmar de una forma particular facetas de la vida de su pueblo.
  •         Emilio Span de Costa Rica, no obstante de haber nacido en Alemania se radicó en Centroamérica, lugar que le ha servido para pintar temas sobre la explotación del café y flores como las orquídeas que se han mantenido con una fuerte influencia en su arte.

Existen otros artistas centroamericanos contemporáneos que no puedes dejar de conocer, como el pintor hondureño Pinto Rodezno, autodidacta con gran talento expresionista en la creación de paisajes tanto urbanos como coloniales.

Al igual que Claudia Fuentes de Lacayo, una nicaragüense creadora de impresionantes óleos donde se exponen ollas o jarras quebradas que ofrecen ilusionantes vestigios de una cultura ancestral.

Uno de los artistas de arte en Centroamérica que ha alcanzado fama internacional es Ronald Morán, salvadoreño que ha participado en exposiciones como la Bienal de Venecia o Art Basel que se celebra en Miami.

En los dibujos de este artista se aprecia un completo arraigo regional, además de collages críticos y contextos foráneos espectaculares.

El arte en Centroamérica durante las décadas finales del siglo XX se ha caracterizado por vincularse con formas expresivas fuera de las tradicionales, precisamente haciendo uso del video arte o del arte digital; donde los artistas han encontrado nuevos medios para implementar su creatividad a través de la multimedia.

Por otro lado, las actuales generaciones de artistas están desarrollando sus propias propuestas de forma independiente a lo establecido como parte de la cultura oficial, con lo que se están observando creaciones artísticas alejadas de los límites convencionales, representados antiguamente por la religión, historia, políticas y otros temas sociales.

Tradiciones y costumbres de Honduras

Las tradiciones y costumbres de Honduras son manifestaciones de las expresiones de su pueblo que han pasado de generación en generación, representadas por su típica manera de vestir, ceremonias religiosas, creencias, normas y reglas que han dirigido su destino a través de los años. Descubre todo lo que te interesa conocer sobre este apasionante tema de interés general.

¿Qué se entiende por tradiciones y costumbres?

Como se indicó al inicio de este artículo, se trata de la forma de vida cultural seguida por una sociedad en particular, con especial énfasis en sus creencias y experiencias que pasan como legado de una generación a otra.

Ambos términos se combinan prácticamente casi de forma instintiva, observándose que las costumbres se vinculan con las prácticas sociales vinculadas a la vida cotidiana y que se repiten con el tiempo, convirtiéndose en una identidad local.

Mientras que por otro lado las tradiciones engloban mayor número de personas y se ven reforzadas por el hecho de que cada una de ellas las asume como su identidad cultural; lo que es visto durante sus rituales religiosos, manifestaciones folklóricas y gustos gastronómicos.

Cada año se celebran ferias y fiestas patronales en Honduras como es el caso de Isidra de la Ceiba, Juaniana, Catacamas Olancho, entre muchas otras, lo que sin duda es un ejemplo claro de sus tradiciones y costumbres.

Tradiciones y costumbres de Honduras

Partiendo de la comida típica hondureña encontramos una muestra de sus tradiciones, donde ofrecen una amplia variedad de platillos como:Tapado olanchano, La baleada, Sopa de capirotadas, Atol de elote, Nacatamales, Sopa de caracol, Sopa de canecho y Montucas, entre otros.

A esto se suman las muestras de su folklore caracterizado por una amplia diversidad de elementos culturales que son el resultado de la mezcla de diferentes grupos raciales, con bailes típicos y danzas criollas como: Arranca Terrones, El Barreño, Danza Cacautare, La Cadena Guancapla, El Cascareño, La Colosuca, La Correa y El Corrido a las Chapas, entre otros.

Su espléndida música retumba en todos los rincones de Honduras, demostrando que se trata de un legado que han poseído desde antes de la época colonial y para la cual utilizan instrumentos autóctonos como: El Sacabuche, La Caramba, El Tambor, El Pito de Carrizo, Las Maracas, La madera de árbol, El Contrabajo, El Caparazón de Tortuga, etc.

Instrumentos con los que dan vida a melodías expresivas y repletas de ritmo caribeño, salsa, merengue, reggae y reggaetón además de otras típicas como es el caso de: Adiós Garcita Morena, El Candu, A la capotin, El Barreño, Flores de Mime, Pitero, Sos un Ángel y La valencita.

Son muchas las ocasiones en las que puedes conocer de cerca las tradiciones y costumbres de Honduras, si visitas esta nación durante la realización de alguna de sus fiestas populares distribuidas a lo largo de los diferentes meses del año, tal como se indica a continuación:

  •         Guancascos es una festividad que inicia en enero como parte de la celebración del año nuevo. Se trata de una tradición mediante la cual tienen lugar actos culturales y religiosos de hermandad entre sus diferentes comunidades.
  •     Virgen de Suyapa, celebración llevada a cabo en el mes de febrero donde se conmemora el hallazgo de su virgen, con diferentes eventos.
  •       San José y San Gabriel, tiene lugar en marzo con otros diferentes eventos propios del mes que culminan con estas fiestas mediante charlas, debates, conciertos y actividades orientadas a la protección del medio ambiente.
  •   Semana Santa, usualmente propia del mes de abril con procesiones que cruzan las calles cubiertas de alfombras realizadas en flores por varios Guancascos provenientes de diferentes ciudades.
  •       Feria Isidra de La Ceiba, esperada en mayo de cada año por su fama internacional, con carrozas, disfraces y música que llenan toda la ciudad.
  •         Festival del Choro en Intibucá, realizado en el mes de junio y que incluye una tradición muy peculiar de este país, como es su Festival de la Lluvia de Peces.
  •         Fiesta Cívica Cultural en Honor a Lempira, celebrada en el mes de julio en honor a un cacique de alta dignidad que fuera el líder de los lencas que luchó para erradicar a los españoles de su territorio en 1530.
  •         Feria Agostina; precisamente celebrada en agosto y que atrae a muchos turistas por su Festival del Maíz de Danlí.

El resto de los meses tienen lugar otras celebraciones tradicionales como la Independencia de la patria, fiesta del pescado, ceremonia de Tzikin y el Paseo Real de las Chimeneas Gigantes.

Breve reseña sobre el Centro Cultural de España en Tegucigalpa

El Centro Cultural de España en Tegucigalpa es un espacio que permite dar a conocer las obras de diferentes artistas hondureños, desde su inauguración durante el año 2007 y además forma parte de la red AECID. Descubre todo lo que debes saber sobre esta importante institución, a lo largo de la lectura de nuestro post.

Breve reseña histórica

Como parte de los tratados de cooperación entre Honduras y el reino de España, en el año 1895 se firmaron acuerdos dentro de los cuales se estipulaban válidos los títulos académicos y estudios realizados en esta nación de América Central; los cuales se mantuvieron vigentes hasta 1935.

Posteriormente se promovió la fundación de la Academia Privada de Bellas Artes y se fomentaron las becas de ayuda para realizar estudios en España por parte de hispanoamericanos.

En 1946 nació el Instituto de Cultura Hispánica en Madrid, a través de una iniciativa del gobierno español mientras que en 1948 se creó la Academia Hondureña de la Lengua en Tegucigalpa a cargo de la Real Academia Española.

Como se puede apreciar, el Centro Cultural de España en Tegucigalpa es un organismo que se ha gestado a lo largo de los años como producto de acuerdos colaborativos entre los gobiernos de ambas naciones.

Centro Cultural de España en Tegucigalpa

Este centro cuenta con una superficie de 300 metros cuadrados y se ubica en la colonia Palmira; una de las mejores zonas de Tegucigalpa, con fácil acceso al casco histórico de la ciudad y diferentes instalaciones dentro de las cuales se realizan importantes actividades artísticas, además de impartirse talleres de capacitación.

El edificio que es hoy día su centro cultural fue adquirido en el año 2007, representado por una casa familiar antigua y la que sería transformada con la apariencia de una amplia galería, más áreas de oficinas y otras salas de exposiciones.

El Centro Cultural de España en Tegucigalpa se identifica a nivel mundial mediante las siglas CCET, contando con un programa de servicios que incluye actividades de cine, danza, música, presentaciones de libre, actividades educativas, escenario para presentación de obras teatrales y más.

Como parte de los servicios disponibles está una mediateca que es empleada como clúster de recepción y atención del público, donde tienen completo acceso a la bibliografía que sea de su interés, a través de wifi gratuito.

Por otro lado, sus visitantes disponen de un área interior no cubierta en donde pueden reunirse para compartir impresiones y experiencias, al igual que consultar diferentes materiales de lectura.

Se han incorporado instalaciones adicionales como un edificio anexo que cuenta con algunos almacenes, oficinas de gestores culturales, sala de reuniones, cocina, baños, sala de servicios de medialab y un amplio patio dentro del cual se pueden programar actividades para sus visitantes al aire libre.

El Centro Cultural de España en Tegucigalpa desde su creación en el año 2007 ha encaminado su funcionamiento a convertirse en un poderoso agente dinamizador de la cultura de esta localidad y de toda Honduras.

En sus instalaciones se presentan anualmente más de una docena de exposiciones propias de las artes plásticas y visuales, con la finalidad de dar a conocer viejos y nuevos talentos hondureños.

Este centro se define a sí mismo como:

 “Un espacio para la oferta cultural y la difusión de la cultura española en el exterior, además de ser un agente de cooperación para el desarrollo”

Por tratarse de un ambiente donde se reúnen creadores españoles y hondureños, permite la amplia divulgación de contenidos artísticos de diferentes expositores los que son admirados por todos sus visitantes, interesados a su vez en las actividades que allí tienen lugar.

Todo esto confirma que sin lugar a dudas la cultura es factor clave para el desarrollo humano, con miras a que logre un desarrollo sostenible en el tiempo; gracias a la potenciación de su capacidad económica, dedicándose a las actividades que más le apasionan.