La historia del Redondel de los Artesanos

"Sunday Art Fair"


Fragmento de la postal “Sunday Art Fair” en el Redondel de los Artesanos, impresa por el Instituto Hondureño de Turismo.

En junio del 2012, la Gerencia del Centro Histórico y el Centro Cultural de España en Tegucigalpa reinauguran con una gran feria el Redondel de los Artesanos a la par del CCET, tras su remodelación y equipamiento con mobiliario urbano y construcción de un auditorio al aire libre.

Se recupera así, un espacio para la ciudadanía a través de la cultura y se contribuye a la paulatina recuperación del casco histórico.

De este modo, se cumplía un compromiso público realizado en la ceremonia de inauguración del Centro, y que Leiticia de Oyuela recogío por esas fechas: “El Centro en mención tiene por sí una prosapia, ya que fue el anterior sitio en donde se desarrolló la antigua Galería Portales, que constituyó un primer intento de crear un vínculo de desarrollo entre cultura y pueblo, a través de exposiciones, coloquios y programas de ese mismo estilo.

Ahora totalmente renovado arquitectónicamente, se convierte en un Centro moderno, bien distribuido, que además es para el vecindario, una expectativa del desarrollo urbano de la colonia Palmira.

Este desarrollo urbano conlleva, además, una visión que desemboca en lo artesanal, que según la Alcaldía capitalina repondrá la famosa feria de los artesanos, donde florece la expresión popular artesanal bajo la sombra de un hermoso árbol que plantea, subliminalmente, el aprecio por la manutención del ambiente de toda la ciudad y que invita a los ciudadanos, a la conservación de un espacio determinado que complemente la labor cultural a que está llamado.”

Ésta es su historia:

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A comienzos del año 1973, el Instituto Hondureño de Turismo (IHT) estaba cumpliendo un año y medio de existencia y habíamos realizado toda una serie de actividades para promover el turismo interno, como un paso preliminar que buscaba preparar a los hondureños para tratar bien al turista que eventualmente vendría del exterior.

En esa actividad llevamos a cabo una movilización de unos 20,000 turistas nacionales a conocer el Cristo Negro de Santa Lucía, seguidas por otra serie de excursiones terrestres masivas a Valle de Ángeles, Comayagua, Ruinas de Copán y Tela.

También habíamos echado a andar el Carnaval de La Ceiba, habíamos adelantado muchísimo en el Proyecto de Tornasal, habíamos impreso los primeros afiches y folletos en la historia del país y ahora queríamos entrarle de lleno a la parte de promover la artesanía y la comida típica hondureña.

Precisamente, para lograr ese objetivo fue que a comienzos de enero de 1973 ingresó al IHT la profesora María Marta Rodríguez, cuya expresa tarea sería la de impulsar, para fines turísticos, la artesanía y la gastronomía nacional.
Desde que entró María Marta al IHT comenzamos a dialogar sobre cómo logar el objetivo trazado.

Ella me hizo una serie de recomendaciones, que me parecieron excelentes, así que le dije “usted tiene luz verde, adelante y a toda marcha, pues queremos que el proyecto sea bien elaborado y que arranque durante el presente año”.


El taxidermista José Cornelio Mass sorprendió a todos con su técnica de disecar animales “sin extraerle las vísceras”. Foto tomada por Aquiles Andino para diario La Prensa en 1973.

Dicho y hecho, con un dinamismo increíble, ella inició su tarea, primero enviando un formulario especial a todas las municipalidades del país para que nos informaran sobre su capacidad artesanal y sus alimentos más populares.

Fue increíble la cantidad de comunidades que llenaron el formulario y nos lo enviaron al IHT. Inmediatamente después de haberlos recibido, María Marta procedió a recorrer el país, visitando comunidades, hablando con sus autoridades, artesanos y personas expertas en comida típica.

Una vez que ella había levantado el inventario de artesanía y comida típica de los lugares que visitó, volvió a Tegucigalpa, me informó de los resultados de su gira de trabajo y le entramos a la parte de crear lo que ella bautizó como el Redondel de los Artesanos.

Posteriormente, recorrimos con ella la ciudad capital hasta que encontramos el sitio ideal, una plaza con un bello y gigantesco guanacaste, en el barrio Palmira.

Y después vinieron otras faenas difíciles, tales como conseguir los permisos de la lotificadora Palmira, hablar con las autoridades de la municipalidad para que nos ayudaran en materia de limpieza, el diseño y cómo armar los puestos de venta, conseguir quiénes prepararan los diferentes platos típicos, encontrar a los artesanos que estarían dispuestos a participar y hablar con los pintores nacionales para que exhibieran cada domingo, que es cuando se llevaría a cabo el redondel.

También necesitábamos y obtuvimos el apoyo de las autoridades de Tránsito y la policía encargada de mantener el orden.
Fue luego de haber logrado los objetivos trazados, que llegó el día en que María Marta me dijo “Jefe, en dos semanas arrancamos con el Redondel”, la fecha de inauguración sería el domingo, 30 de septiembre de 1973.

Para entonces, el IHT ya era un ministerio sin cartera y yo le reportaba directamente al general Oswaldo López Arellano, que era el único jefe que yo tenía.

Por ello le pedimos a la primera dama, doña Gloria Figueroa de López Arellano, que nos acompañara a la inauguración y cortara la cinta simbólica, cosa a la que accedió con gran gusto.


María Marta Rodríguez y Carlos Garay entregando cuadro de Velásquez y cuadro de Garay a Delmy Ruth Montes e Isabel Sauceda.

Es importante destacar la gran colaboración gratuita que el IHT estaba recibiendo de parte de todos los medios nacionales, de radio, televisión y prensa escrita.

Su apoyo fue enorme en motivar al público para que asistiera a la inauguración.
Todos sabíamos que el éxito o fracaso del Redondel dependía de si “pegábamos o no” en la primera presentación.
La suerte estaba echada y sólo faltaba ver cómo salía la cosa.

Lo que pasó ese primer domingo es algo que jamás olvidaré.
Todavía tengo en mi poder los reportajes que salieron en La Prensa, Tiempo, El Cronista, El Día y La Noticia. LA TRIBUNA no existía todavía, pues saldría a la luz en 1976, pero Oscar Flores era entonces el director de La Prensa y su ayuda fue tremenda.

María Marta había conseguido que José Antonio Velásquez y Carlos Garay donaran cuadros que serían rifados ese día.
Ellos eran en aquel entonces nuestros dos mejores pintores y su apoyo fue valiosísimo.

Llegó la hora señalada y el Redondel nació.

Los artesanos en plena acción sorprendieron a los visitantes.


Los artesanos en plena acción sorprendieron a los visitantes.

Con mi subdirector, Daniel Matamoros, y todo el personal del IHT recorrimos las instalaciones en el barrio Palmira.

Qué hermosos se veían los estantes, las carpas y las tiendas de campaña.
Gran cantidad de pintores nacionales exhibieron y vendieron sus cuadros.

Qué ricas olían las comidas típicas que centenares de personas pusieron a la venta.
Muchos artesanos, de distintos rumbos del país, exhibieron y vendieron sus obras.

El cuerpo diplomático en masa se hizo presente.
Las comparecencia de doña Gloria fue impactante.

Y según informaron los diarios de esa época, se calcula que cerca de cuarenta mil personas fueron a conocer los resultados del esfuerzo que estábamos desplegando los que laborábamos en la entidad gubernamental que me honraba en dirigir, buscando orgullosamente dar a conocer nuestra pintura, nuestra artesanía y la deliciosa comida típica hondureña.


Esta fue la cartulina de invitación que envió el IHT para la inauguración del evento.

Lo que se vendió ese día fue impresionante.
El IHT no le cobró un solo centavo a los artesanos, pintores o puestos de comida.

Lo único que les pedimos es que mantuviesen sus precios justos y que la comida llenara todos los requisitos de higiene.

Como clara señal del éxito obtenido en la fecha inaugural, el domingo siguiente, según informaron los medios, también cerca de 40,000 personas fueron al Redondel.

El objetivo se había logrado y la magnitud de la obra que realizaron María Marta Rodríguez y el personal del Instituto Hondureño de Turismo es algo que pasará a la historia, pues fue la precursora del Triángulo que hoy en Comayagüela alberga a ese mercado artesanal que representa la creatividad y el ingenio del pueblo hondureño.

Fuente: La Tribuna. 2007-07-23

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Doña Gloria Figueroa de López Arellano inaugurando el redondel de los artesanos donde se expusieron obras de Velásquez.


Doña Gloria Figueroa de López Arellano inaugurando el redondel de los artesanos donde se expusieron obras de Velásquez.

(…) Ese mismo año, de 1973, el Instituto Hondureño de Turismo (I.H.T.) comenzó a planificar la creación de lo que se llamaría El Redondel de los Artesanos.

Este proyecto estaba a cargo de la profesora María Marta Rodríguez, jefa de la División de Promoción del Arte Turístico y de Artesanías.

A María Marta le di carta blanca para que, a la brevedad posible, echáramos a andar ese proyecto.
Con su habitual entusiasmo y mostrando gran empuje, ella ejecutó su misión a la perfección.

En muy poco tiempo me presentó el proyecto final que incluía exposición y venta de pinturas y artesanías y también la venta de alimentos típicos.

El I.H.T. no cobraría un solo centavo a los artesanos y pintores,

La Prensa que dirigía Oscar A. Flores, destacó en primera plana la inauguración del Redondel. En la gráfica aparece doña Gloria Figueroa de López Arellano, Jacobo Goldstein, José Antonio Velásquez y su esposa Raquel.


La Prensa que dirigía Oscar A. Flores, destacó en primera plana la inauguración del Redondel. En la gráfica aparece el Embajador de España, Alberto Pascual Villar y su esposa María del Milagro, doña Gloria Figueroa de López Arellano, Jacobo Goldstein, José Antonio Velásquez y su esposa Raquel.

tampoco a los que venderían la comida típica, lo único que se les exigía es que mantuviesen los precios justos y que la comida típica llenara todos los requisitos de salubridad.
Inclusive, María Marta misma diseñó las carpas para que los artistas se resguardaran del sol y para que la comida estuviese bajo la sombra.

Y con ella logramos que José Antonio Velásquez y Carlos Garay nos donaran un cuadro cada uno para ser rifado entre las personas que asistirían a la inauguración del redondel, que por cierto resultó un éxito total, en todos sus aspectos.
En la foto que acompaña este artículo, tenemos a la primera dama, doña Gloria Figueroa de López Arellano, que hizo el corte simbólico de la cinta, a José Antonio Velásquez, a su esposa Raquel y a este servidor.

En esa foto también aparece el cuadro que donó Velásquez y que algún afortunado se lo ganó ese día de inauguración.
En 1974 me retiré del Instituto de Turismo y con Toño Mazariegos y Gabriel García Ardón fundamos el programa Este Domingo, en el cual, durante muchos años, destacamos la obra de Velásquez, cuya fama ya era de carácter mundial, pues seguía exhibiendo en el exterior y le llovían pedidos de personas de múltiples nacionalidades. (…)

Extracto de Lo que Velásquez hizo por la imagen de Honduras de Jacobo Goldstein en La Tribuna. 2007-07-16.

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Aparte de las fotos que aparecen en el artículo, también quiero mostrar estas tres más, que forman parte de la historia del Redondel.

María Marta Rodríguez entrega reconocimiento a Juan Sierra Fonseca (Q.D.D.G.), al fondo José Ochoa y Martínez, aplaude Hostilio Escoto del IHT.


María Marta Rodríguez entrega reconocimiento a Juan Sierra Fonseca (Q.D.D.G.), al fondo José Ochoa y Martínez, aplaude Hostilio Escoto del IHT.

Una sobre actos que se celebraron en el redondel navideño donde el IHT entregó diplomas de agradecimiento a los muchísimos periodistas que nos ayudaron a que el público acudiese en masa los domingos a la feria artesanal y culinaria.

Otra foto es la de una tarjeta postal y afiche que hicimos de un cuadro de Carlos Garay que con José Antonio Velásquez y otros pintores nacionales nos apoyaron en todo momento.

Esta tarjeta postal del pintor Carlos Garay, se elaboró de uno de sus cuadros.

Y tengo una foto de Juan Montoya Ordóñez, el notable jefe administrativo del IHT durante mi gestión al frente de ese ente gubernamental, que fue tomada el día de la inauguración del Redondel.

Quiero dedicar el reportaje en DIA SIETE a la dinámica María Marta Rodríguez, que ideó El Redondel, a mi subdirector, Daniel Matamoros (Q.D.D.G.), a Juan Montoya y a los 18 otros compañeros que trabajaron conmigo en el IHT durante los tres años que pasé por ese puesto.

Eramos pocos, pero movimos cielo, mar y tierra por levantar el turismo en Honduras.

Que juzgue la historia lo que logramos.

La capacidad, devoción, entrega y amor a la patria de mis subalternos me conmovió entonces y me sigue conmoviendo ahora.

Fuente: La Tribuna. 2007-07-28

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El embajador de los EEUU, Felipe Sánchez y su esposa Juanita, asistiendo al redondel de los artesanos el día de su inauguración.


El embajador de los EEUU, Felipe Sánchez y su esposa Juanita, asistiendo al Redondel de los Artesanos el día de su inauguración.

En la historia del Redondel de los Artesanos, publicada el día sábado en la Revista DIA SIETE de este rotativo, nos referimos al hecho que el primer día del redondel, el domingo 30 de septiembre de 1973, José Antonio Velásquez y Carlos Garay donaron cuadros para ser rifados.

Quiero reportar que el domingo siguiente se rifó un cuadro donado por Miguel Rodríguez, ganado por Sara Isabel Castillo, de la colonia Palmira y que al siguiente domingo, otro cuadro fue donado por el pintor Moncada, que tuvo como tema la Catedral Nacional.

Mi agradecimiento es eterno para cada persona que colaboró con la labor de María Marta Rodríguez, la funcionaria del IHT que organizó y manejó el redondel, en especial a todos los que participaron como artesanos, pintores y preparadores de la comida típica.

Sin ustedes no hubiese habido redondel. También quiero rendir un millón de gracias al público que nos acuerpó asistiendo masivamente cada domingo.

Fuente: La Tribuna. 2007-08-01