Inauguración del Centro Cultural de España en Tegucigalpa

En el marco de su visita a Honduras, la Vicepresidenta Primera y Ministra de la Presidencia del Gobierno de España, Doña María Teresa Fernández de la Vega, inaugurará el próximo miércoles 1 de agosto, a las 10.00 am, el edificio del primer Cultural de España en Tegucigalpa.

El nuevo Centro Cultural de España se ubica en la primera calle de la Colonia Palmira, en el número 655, al lado del Redondel de los Artesanos, en el antiguo edificio de la Galería Portales, un espacio que en el ideario colectivo de Tegucigalpa ya se asocia a la cultura y al arte contemporáneo.

El edificio ha sido rehabilitado para adaptarlo a las necesidades de un moderno centro cultural, a través de un concepto arquitectónico minimalista y funcional, que ha buscado preservar siempre las principales características de identidad del edificio.

Cultura para todos. Cultura para el desarrollo

Este Centro Cultural, el primero en Honduras de la Red de Centros Culturales que posee la Agencia Española de Cooperación Internacional -AECI- en Iberoamérica y Guinea Ecuatorial, potenciará enormemente la acción y cooperación cultural de España en Honduras, que goza de una larga tradición en el país.

El Centro Cultural abrirá sus puertas como un espacio de encuentro entre hondureños, españoles y, en definitiva, iberoamericanos. Al igual que el resto de centros de la Red de AECI, presentará una oferta cultural para todos los públicos, siempre gratuita, con un carácter abierto y participativo. A través de exposiciones, actuaciones, talleres, conferencias, seminarios y actividades de todo tipo, se abordarán las temáticas más variadas desde, el arte emergente y contemporáneo hasta las tradiciones populares más remotas.

Asimismo, música, arte, literatura, cine, teatro, danza, diseño, arquitectura, nuevas tecnologías, serán, entre otras, una inmejorable carta de presentación para hablar en español de cómo contribuir entre todos a mejorar la calidad de vida, a defender los valores de la democracia, a impulsar la igualdad entre mujeres y hombres, a fomentar el respeto a los derechos humanos o a preservar el medio ambiente, entre otros temas.

La programación del Centro Cultural de España en Tegucigalpa encontrará en la red de centros culturales de España una plataforma de intercambio y difusión de las propias expresiones culturales en los escenarios internacionales, y trabajará para promover la riqueza artística y cultural de Iberoamérica, entendida como un gran mosaico de culturas y diversidades.

Asimismo, el Centro Cultural no sólo mantendrá, sino que también potenciará las colaboraciones y producciones conjuntas realizadas hasta ahora con las instituciones culturales hondureñas, tanto públicas como privadas, en el marco de la Cooperación Cultural Exterior de España.

Desde la Cooperación Española se promueve la cooperación cultural como motor de desarrollo, con el convencimiento de que, sólo si se incorpora la dimensión cultural se podrá hablar de un verdadero desarrollo humano, y porque además la cultura en todas sus manifestaciones puede impulsar los procesos de desarrollo socioeconómico. De este modo el Centro Cultural se une y complementa a los programas que la Agencia Española de Cooperación Internacional viene realizando en el país desde hace más de dos décadas.

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Intervención de la Vicepresidenta en el nuevo centro cultural de España en Tegucigalpa

De izq. a dcha.: Leire Pajín (Secretaria de Estado de Cooperación Internacional), Ricardo Álvarez (Alcalde Municipal del Distrito Central), María Teresa Fernández de la Vega (Vicepresidenta primera del Gobierno y
Ministra de la Presidencia) y Elvin Santos (Vicepresidente de la República de Honduras).

Señoras y señores, amigos y amigas:

Les agradezco mucho su presencia en este acto.

Deseo, en primer lugar, expresar mi satisfacción por poder estar presente en la inauguración de este edificio, que va a ser la sede del Centro Cultural de España en esta hermosa y hospitalaria ciudad de Tegucigalpa.

Me es doblemente grato inaugurar este edificio porque si siempre es motivo de satisfacción inaugurar un centro dedicado al encuentro entre pueblos a través de la cultura, lo es tanto más cuando ese centro se encuentra en un país al que tanto nos une, un país hermano como es Honduras.

Cuando dos países, como España y Honduras, abren vías privilegiadas de comunicación cultural, cuando crean y consolidan estructuras estables de relación cultural, no sólo están recogiendo los frutos de un rico patrimonio cultural, histórico y lingüístico compartido, sino que están estrechando sus vínculos futuros en el mejor marco posible.

Sí, nuestros lazos son estrechos y firmes. Por eso, por esa proximidad que nos hace sentir muy cerca todo lo que ocurre en este país, Honduras es uno de los países prioritarios de la cooperación española. La apuesta de España por su desarrollo es clara y comprometida: hoy, Honduras, es uno de los países que más recursos recibe de nuestra Ayuda Oficial al Desarrollo. Y ese compromiso se va a mantener.

Sabemos que la cultura es un factor de cohesión y de generación de identidad, pero también de bienestar y de riqueza, de desarrollo, de autonomía. Por eso, para España, la cultura, el impulso de las relaciones culturales, es uno de pilares básicos de nuestra acción exterior en el campo de la cooperación.

Sabemos que invirtiendo en cultura invertimos en ciudadanía, en futuro y en la promesa de un futuro mejor. Apostando por la cultura, manifestamos nuestro deseo de contribuir a una Honduras rica, democrática, estable y prospera.

Hace algunos meses, se firmó la Comisión Mixta de Cooperación España-Honduras. Pusimos, así, las bases para nuestro trabajo en común durante los próximos cuatro años, y pudimos constatar el alto grado de acuerdo entre los dos países respecto a los principios que deben orientar nuestra acción y los objetivos que debemos perseguir.

Señoras y señores

De izq. a dcha.: Pablo Barbará, María Teresa Fernández de la Vega, Iovanna Ravelo, Carlos Sánchez y Álvaro Ortega.

La cultura es una realidad universal. Todas las manifestaciones culturales, con independencia de donde y cuando se producen, reflejan necesidades, anhelos y potencialidades humanas comunes.

Por eso la cultura hace aflorar lo mejor de nosotros mismos, esos valores compartidos que nos dignifican como especie y hacen posible la vida sobre el planeta: la solidaridad, el diálogo, la paz, la convivencia.

Pero a la vez, la cultura adquiere formas diversas a través del tiempo y del espacio. La diversidad cultural es para el género humano tan necesaria como la diversidad biológica para los seres vivos. Esta diversidad es fuente inagotable de intercambios, de innovación y de creatividad. Es un estímulo para el encuentro y el diálogo.

España y Honduras. Honduras y España. Tan alejadas en el espacio, tan cercanas en la historia y en el sentimiento. Tan parecidas, tan diferentes. Hermanadas por sus semejanzas, por sus afinidades, por sus elementos culturales compartidos. Vinculadas fraternalmente a través de sus diferencias y de los intercambios que ellas generan.

Espero que este Centro Cultural se convierta en un poderoso agente dinamizador de la vida cultural de Tegucigalpa y de todo este querido país, y que contribuya a acercar las realidades culturales de España y de Honduras. Que nos ayude a sacar a la luz, a difundir, todo lo mejor, lo más rico y positivo de las culturas de ambos pueblos.

Pero, sobre todo, y lo digo de corazón, que sirva para intensificar la gran corriente de entendimiento, de cálida comunicación que ya existe entre nuestros dos pueblos.

Muchas gracias

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El Centro Cultural de España por Leticia de Oyuela
El Heraldo, 18-08-07

Leticia de Oyuela en el acto de Inauguración del CCET.

La palabra “cultura”, tiene muchas acepciones: para los antropólogos se entiende como “el quehacer del hombre y su avance en el sistema civilizatorio”, para los filósofos de principios del siglo XX, según lo definía Ortega y Gasset, era “una reflexión de segundo grado sobre el quehacer de un pueblo”. Actualmente, a partir del ministro Rafael Pérez, se entiende como tal la llamada “cultura de masas”, en la que se sitúa internamente una manipulación que conlleva a los propuestos del avance tecnológico, en que la cultura dejó de ser elitista para ser parte de la globalización.

Sin embargo, la Embajada de España en Honduras indiscutiblemente se apuntó un hit, que se confirmó con la llegada de la representante del Jefe de Estado Español, don José Luís Rodríguez Zapatero, quien delegó a su Vicepresidenta, doña María Teresa Fernández de la Vega, una de las mujeres de mayor avanzada en el régimen socialista de Rodríguez Zapatero, para que inaugurara el Centro Cultural de España en Tegucigalpa.

En la inauguración, doña Maria Teresa pronunció un discurso magistral en el que dio énfasis total al lugar que ocupa la cultura, de poca importancia en nuestro medio, ya que se ve esta como un lujo y no como una necesidad. Siempre estamos preocupándonos únicamente por la situación económica, dando cifras que marquen nuestra dependencia de los “países amigos”. Es necesario, tal como lo hizo el Vicepresidente Elvin Santos Ordóñez, remarcar la cultura, -sobre todo con la Madre Patria-, buscando los vínculos históricos para apropiarse de una cultura aún en desarrollo.

A su vez, doña María Teresa, elocuentemente realizó una alabanza sobre la necesidad de establecer un puente cultural entre dos pueblos, que no deja de ser el “leitmotiv”, del Centro que ella estaba inaugurando. El Centro en mención tiene por sí una prosapia, ya que fue el anterior sitio en donde se desarrolló la antigua Galería Portales, que constituyó un primer intento de crear un vínculo de desarrollo entre cultura y pueblo, a través de exposiciones, coloquios y programas de ese mismo estilo.

Ahora totalmente renovado arquitectónicamente, se convierte en un Centro moderno, bien distribuido, que además es para el vecindario, una expectativa del desarrollo urbano de la colonia Palmira. Este desarrollo urbano conlleva, además, una visión que desemboca en lo artesanal, que según la Alcaldía capitalina repondrá la famosa feria de los artesanos, donde florece la expresión popular artesanal bajo la sombra de un hermoso árbol que plantea, subliminalmente, el aprecio por la manutención del ambiente de toda la ciudad y que invita a los ciudadanos, a la conservación de un espacio determinado que complemente la labor cultural a que está llamado.

Evidentemente emocionado también se pronunció, tanto el Embajador don Agustín Núñez, como su Ministro Consejero don Pablo Barbará Gómez, quienes vieron por fin terminado el objeto de su lucha que por más de dos años se constituyó casi en un sueño.
Todos los asistentes apreciaron no solo la generosidad del gobierno español, sino también la importancia que tiene para la ciudad este Centro de Cultura, que esperamos se mantenga cotidianamente proporcionando espectáculos de tal calidad que puedan establecer un vaivén entre Honduras y España.

Esta condición de calidad debe ser la exigencia máxima del reglamento que debe amparar dicha institución, de manera que no acontezca en él, lo que está pasando en otras instituciones gubernamentales, que se ocupan para llenar un horario que determine una labor justificable para fines administrativos, sino que ceder el Centro Español, basándose únicamente en la calidad de excelencia.

Definitivamente lo que dijo en La Habana, Cuba, en l972 el gran ministro de cultura Chou En Lay, “que la cultura florezca como un jardín de mil flores”, es una propuesta heterodoxa, que yo he compartido en muchos de mis libros, en los que aseguro que no importa el lenguaje, ni el estilo, ni el propósito, ya que lo importante es la calidad y la creatividad humana.

Porque definitivamente la sociedad hondureña se empieza a aburrir no solo con copias interiorizadas comercialmente, sino que exige también que el artista muestre todo aquello que tiene adentro. Así como somos proclives a la copia o la búsqueda de un modelo, por razones históricas busquémoslo en la actual evolución española, a fin de ser totalmente heterodoxos y desprejuiciados.

Es muy interesante analizar la gente hondureña que se agrupó en derredor de doña María Teresa Fernández de la Vega, quienes vieron en ella, básicamente, a la mujer triunfadora que ha alcanzado, por sus ejecutorias, un máximo lugar en la política exterior de España. La funcionaria hispana demostró su interés por la cultura, como tendencia salvadora, y por ende redentora de nuestros pueblos, porque según aseguró ella misma, el desarrollo de la cultura es la base nutriente de nuestros pueblos.

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Exposición inaugural del Centro Cultural de España.
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