Patrimonio + Conferencia

Culturas Vivas de Honduras
El Pueblo Negro de Habla Inglesa
a cargo de Yohann Johnson
en alianza con DINAFROH
Jueves 22/ 6:30 pm

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EL PUEBLO NEGROS DE HABLA INGLESA O CREOLE

A través del tiempo éste pueblo ha sido denominado de diferentes maneras, como ser: (i) Creole, (ii) Isleños, (iii) Caracoles, y ahora (iv) Negros de Habla Inglesa. Es de reconocer que este pueblo, ha contribuido de manera significativa al país en áreas como: Industrias del Coco, el banano, los deportes, la pesca y el turismo; apellidos como Bailey, Bennett, Yearwood, Smith, Laing, Costly, Carson, Hinds, Garbuth, Droumond, Roland, Bodden, Jimmison, Steward, Brooks, Anderson, Williams, Mathews, Thomas, Johnson, Parchment etc han destacado en diferentes espacios de la vida nacional.

Hoy en día el pueblo Negro de Habla Inglesa, está casi invisible en la palestra pública y en la administración del país. Hay mucho desconocimiento e ignorancia en torno a este pueblo, aún la misma descendencia del pueblo — que la hay en muchas ciudades de la costa norte, entre los llamados mulatos y mulatas— no saben que pertenecen al mismo y se sienten excluidos por no encajar entre los mestizos ni tampoco entre los garífunas y muchos se creen mestizos.

Ahora cobra vida, más que nunca, lo expresado por el Dramaturgo hondureño Rafael Murillo Selva El día que se asuma sin risitas vergonzantes la evidente realidad que este país es también un país negro, ese vago deseo que llaman ‘unidad nacional’ recibirá un aporte insospechado para su consolidación; y Añado, ¡este país, también es un país Negro de Habla Inglesa o Creole!

Concluyo con decir, el pueblo negro de habla inglesa o creole, por alguna razón y después de ser grandes protagonistas del desarrollo de nuestro país, se han ido al anonimato, han silenciado su voz, mientras otros toman su lugar y los méritos de sus acciones y aportes.

Yohann Johnson

Convocatoria Voluntariado Cultural

Museo en la calle

“El Museo del Prado en Tegucigalpa”

Convocatoria de Voluntariado Cultural

El Centro Cultural de España en Tegucigalpa (CCET) y el Museo Nacional del Prado (España) organizarán durante los meses de mayo y junio próximos una exposición con reproducciones de las principales obras del Museo del Prado, en el Paseo Liquidambar.

Por ello, para atender a las numerosas personas y grupos escolares que visitarán dicha exposición, se convoca un programa de voluntariado cultural.

El plazo de inscripción finaliza el próximo día 12 de abril.

Estamos buscando jóvenes interesados en participar en uno de los eventos culturales más relevantes de este año en Honduras. Chicos y chicas comprometidos y deseosos de aprender y adquirir conocimientos y experiencias en un marco profesional irrepetible.

 

Requisitos

  • Tener 18 años como mínimo.
  • Ser estudiante universitario, Bellas Artes o profesional.
  • Asistir al proceso de capacitación.
  • Disponibilidad de tiempo, en jornada matutina o vespertina, del 20 de abril al 28 de junio.
  • Estar interesado/a en el arte y la educación, con interés en la participación y divulgación de la cultura.

 

Beneficios

  • Oportunidad de adquirir conocimientos y experiencia profesional en el sector cultural.
  • Ser formado por los responsables del área de educación del Museo del Prado.
  • Implicarse en una actividad organizada por una de las entidades culturales más importantes del mundo.
  • Participar de las actividades y capacitaciones del CCET.

 

Como participar

Envía tu currículum (un máximo de 2 páginas) y una carta de motivación a:  [email protected]

Fechas para envío de aplicación: Del 20 de marzo al 12 de abril de 2015.

 

Resultados

Todas las personas inscritas serán contactadas y convocadas al proceso de selección vía telefónica o mediante correo electrónico antes del 15 de abril de 2015.

El periodo de capacitación de consistirá en una reunión informativa, una sesión de capacitación dirigida por el Programa Educa (MUA) y dos sesiones impartidas por el área educativa del Museo del Prado.

Las personas seleccionadas, durante la actividad voluntaria, tendrán una ayuda para transporte y manutención.

 

Más información en

Centro Cultural de España en Tegucigalpa

Colonia Palmira, 1a calle, número 655,

Contiguo al Redondel de Los Artesanos

Tegucigalpa, MDC, Honduras, C.A.

Tel +504 2238-2013

Fax: +5042238-5332

[email protected]

Reconocimiento de la Secretaría de Educación a Álvaro Ortega Santos, Director del CCE

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La Secretaría de Educación este día dio un merecido reconocimiento al Álvaro Ortega Santos, Director del Centro Cultural de España aquí en Honduras por su valiosa contribución a la Cultura hondureña.

La cultura no solo es producto social sino que también es un constructor de sociedad y que la diversidad cultural es una de las fuentes de desarrollo que permite a las personas no solo el crecimiento económico, sino que también el acceso a una existencia intelectual afectiva moral y espiritual satisfactoria

Ortega nació en Bilbao Bizkaia provincia del norte de España el 7 de noviembre de 1,975 sus padres fueron Antonio Ortega y María Teresa Santos, ambos eran docentes y le inculcaron la importancia de la educación a lo largo de toda su vida y sobre todo le enseñaron que conocer otra culturas y otras realidades era muy enriquecedor.

Realizó sus estudios de primaria y secundaria en el colegio alemán de Bilbao y continuo su educación en la Universidad del país Vasco donde obtuvo su título de Ciencias Políticas y Sociología

En el año 2,000 decidió que era el momento de emprender nuevos retos y se trasladó a Nicaragua donde comenzó con proyectos de desarrollo humano comunitario y desde ese momento empezó su enamoramiento con Centroamérica y Latinoamérica.

A partir de ese momento comenzó su trayectoria profesional se enmarco dentro de la cultura para el desarrollo y en 2003 al 2005 trabajo en la oficina regional de UNUESCO en Montevideo como consultor en programas de desarrollo en el sector cultural para MERCOSUR+Chile y Patrimonio de la Humanidad.

Decidió llegar a trabajar en Honduras en un proyecto apasionante que le ha conquistado el corazón durante nueve años que es la creación y consolidación del Centro cultural de España en Honduras.

Aquí reafirmo su convicción de que la cultura es un medio y un fin del desarrollo humano, aquí comenzó una ardua labor de construcción de ciudadanía y fomento de la Cultura de Paz, destacan particularmente los proyectos que ejecuto como el de recuperación de espacios públicos, el compromiso con las recreovías por la paz, el apoyo constante del proyecto de Santa Rosa Vive el Arte.

Así como también la recuperación del Redondel de los Artesanos, un lugar en el que hoy se ha convertido en un lugar de convivencia ciudadana al aire libre y público, en donde las personas acuden a disfrutar de un concierto, de un teatro, una película o simplemente pasear.

Dentro de sus trabajos importantes destacan el trabajo realizado en coordinación del proyecto de publicación del Diccionario de las Lenguas de Honduras que tuvo como ejecutor la Academia Hondureña de la Lengua con Víctor Ramos como coordinador de investigación, el apoyo para la publicación del diccionario Lila Garífuna de Salvador Suazo; la compilación de Acercamiento a la Cultura de Honduras de Luis Mariñas Otero publicado por la Academia Hondureña de la Lengua, así como la Biblioteca Virtual de las Letras de Honduras.

Estuvieron presentes familiares del Homenajeado, el Secretario de Educación Marlon Oniel Escoto Valerio, Funcionarios de la Embajada de España, e invitados especiales.

Álvaro Ortega, fundador y director del Centro Cultural de España en Tegucigalpa (CCET), recibió un reconocimiento otorgado por la Secretaría de Educación por su trabajo y dedicación a favor del desarrollo del arte y la cultura en Honduras.En la ceremonia, realizada en el Instituto Nacional de Investigación y Capacitación Educativa (INICE), estuvo el ministro de educación, Marlon Escoto; el encargado de negocios de la Embajada de España, Juan Merino, así como amigos y colaboradores de Álvaro Ortega.“Es grato para el ministerio reunirlos a todos para honrar y reconocer el compromiso de Álvaro con la educación y la cultura”, dijo Escoto.Por su parte, Merino expresó que “Álvaro ha hecho una grandiosa labor durante nueve años”, y en nombre de la embajada agradeció el reconocimiento que se le otorgó.Luego de recibir la distinción de manos del ministro, Álvaro recordó el tiempo que estuvo en el área cultural de la embajada española y los proyectos y trabajo constante que se ha realizado desde hace siete años en el CCET, “tengo que reconocer que muchos programas que ustedes conocen no son tanto responsabilidad del director, al director le corresponde ser esa levadura, ese germen que permite que los procesos lleguen a buen recaudo, pero no sería posible ese trabajo sin un equipo de profesionales que integran el Centro Cultural”, expresó. Álvaro finalizó diciendo: “me voy con una gran satisfacción, y este evento sorpresa en el que han trabajado muy duro, me consta, me emociona realmente por el agradecimiento del pueblo hondureño, he trabajado muy a gusto con todos ustedes, espero seguir trabajando aunque sea a la distancia”.Durante el evento, además del reconocimiento, Álvaro recibió de parte del Comité Promonumentos a Juan Ramón Molina, un libro que recoge toda la poesía de Molina; mientras que el Teatro Laboratorio de Honduras hizo entrega de otra distinción.

Abril, Mes del Libro y del Idioma Nacional (2014)

En el marco del Día Internacional del Libro y del Idioma Nacional, el Centro Cultural de la Embajada de España en Tegucigalpa se complacen en invitarles a las múltiples actividades que tendrán lugar durante el mes de abril.

El Día del Idioma conmemora la importancia del español como lengua internacional, que ya cuenta con más de 450 millones de hispanohablantes en el mundo.

El 23 de abril se celebra igualmente el Día Mundial del Libro en honor al escritor Miguel de Cervantes Saavedra, quien murió el 23 de abril del año 1616 y cuya novela “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha” está considerada la obra cumbre de la lengua española. En la misma fecha, pero del calendario juliano, murió William Shakespeare.

Con motivo de ambas celebraciones en este Día, el Centro Cultural de España en Tegucigalpa ha programado para el mes de abril de 2014 diferentes actividades. Entre las que hay que destacar las siguientes:

El martes 8 de abril tendrá lugar en el Redondel de los Artesanos, la inauguración de la biblioteca itinerante iberoamericana en la que se presentarán proyectos editoriales independientes. El acto tendrá lugar a las 10:30 am y
comenzará con la lectura de un libro infantil.

El jueves 10 de abril tendrá lugar en las instalaciones del CCET la presentación de la V Convocatoria del Premio Nacional de Narrativa Infantil y Juvenil, a las 10:00 am.

El martes 22 de abril tendrá lugar en el CCET a las 10:30am la actividad infantil globos literarios, donde los niños podrán escribir diferentes frases y lanzarlas al aire. Este mismo día a las 2pm, la artista hondureña Andrea Fonseca realizará una intervención denominada “La eñe” en el espacio Cuarta Pared, y a las 6:30pm habrá una nueva sesión de café poético que
contará con la participación de los poetas Fabricio Estrada y Venus Ixchel Mejía.

Los días miércoles 23, jueves 24 y viernes 25 de abril tendrá lugar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid la tradicional Lectura Continuada del Quijote en su XVIII edición. Honduras tendrá presencia en este acto por videoconferencia a través de las hondureñas Analyda Melara (Directora de Chiminike), América Mejía (Directora de Mujeres en las Artes), Rosario Elena Córdova (Directora del Instituto Hondureño de Cultura Interamericana) y Eva Gómez (Directora del Museo para la Identidad Nacional), las cuales participarán leyendo un fragmento de la novela.
En anteriores años participaron Tony Sierra, y los poetas Roberto Sosa (QDG) y Mayra Oyuela, entre otros.

El sábado 26 de abril se organizará en colaboración con la Academia Hondureña de la Lengua la Feria literaria “Pa’ qué te leo”, a cargo del Grupo Teatral Bambú, en el Redondel de los Artesanos a partir de las 6:30pm.

El miércoles 30 de abril a las 2:00pm tendrá lugar en el CCET la presentación del libro Álbum Familiar a cargo del escritor Javier Vindel.

Premio de Estudios Históricos “Rey Juan Carlos I”

Premios 2005
Desde que en 1921 se convocan por primera vez las becas para ayudar a realizar estudios en España a los estudiantes de las Repúblicas Hispanoamericanas, beneficiándose los primeros años el pintor naturalista Max Euceda y en 1925 y años posteriores el también pintor Pablo Zelaya Sierra, la Cooperación Española ha invertido tradicionalmente significativos recursos para promover la formación superior y la investigación en Honduras.
Dicha cooperación se ha articulado, principalmente, a través de los programas de la Fundación Carolina, Becas MAEC-AECID y el Programa de Cooperación Interuniversitaria-PCI.
El 14 de septiembre de 1989 se otorgó por primera vez el Premio de Estudios Históricos Rey Juan Carlos I, con el beneplácito tanto de la Dirección General de Relaciones Culturales y Científicas como de la Casa de Su Majestad el Rey de España.
Este Premio, otorgado por la Embajada de España, no es sino una apuesta más de inversión en el ser humano, con el objetivo de respaldar los procesos investigación en Honduras, y ampliar el conocimiento y rescate de la memoria e identidad colectiva del país en el contexto regional y en el de la Comunidad Iberoamericana de Naciones.
Dedicado, así, al estudio de nuestra común herencia histórica, promueve y reconoce la investigación académica sobre el pasado histórico de Honduras y Centroamérica en aplicación de la Línea 5 “Gestión sostenible del Patrimonio Cultural para el desarrollo” de la Estrategia de Cultura para el Desarrollo de la Cooperación Española. Concibiendo siempre los procesos históricos y de construcción social como la cristalización de múltiples disciplinas: economía, lengua, costumbres, pensamientos, etnias, prácticas científicas, tecnologías, sociopolítica, religión, arte, etc.

Tradicionalmente se hacía entrega del mismo cada 15 de septiembre (Día de la Independencia) en el Salón de Cabildos del Palacio Municipal de la Alcaldía del Distrito Central. Y actualmente se entrega el jueves más cercano a esa fecha en el Centro Cultural de España.

El primer Jurado lo integró Irma Acosta de Fortín, Jubal Yalerio, María Luisa Castellanos, Marcos Carías Zapata, Francisco Morales, Julio Escoto y Augusto Serrano, premiando -en aquella ocasión- con el mismo a Ramón Oquelí Garay.
En palabras del Embajador de España en la XVII entrega del Premio: “Son ya casi dos décadas haciendo entrega de los Premios de Estudios Históricos Rey Juan Carlos I, desde que en 1989 la Embajada de España lo otorgara por primera vez al recordado Don Ramón Oquelí Garay. Con él, se inauguró esta secuencia de merecidos reconocimientos, pero también se colocó el cimiento de la propia identidad de este evento: no es posible ignorar, que el prestigio de todo premio viene dado en primera instancia por los propios convocantes y el proceso que lo rodea, pero lo que lo dota de entidad y credibilidad duradera, es la propia calidad de las obras presentadas.”
Relación de Premios concedidos de 1989 a la actualidad:
Año
Premiado/a
Reconocimiento a:
1989 Ramón Oquelí Garay Trayectoria
1990 Mario Felipe Martínez Castillo Cuatro centros de arte colonial provinciano hispano criollo en Honduras.
1991 Sucelinda Zelaya Carranza Honduras, Proceso de Configuración Territorial.
1992 José Reina Valenzuela Trayectoria
1993 Atanasio Herranz Herranz Pasado y Presente de las Lenguas Indígenas y Caribes de Honduras.
Marcos Carías Zapata Crónicas y cronistas de la Conquista de Honduras.
Mención a: Gustavo Adolfo Zelaya José Cecilio del Valle y el utilitarismo.
1994 Gustavo Adolfo Zelaya Herrera La Reforma Liberal y el concepto de Progreso.
Mención a: Mario R. Argueta 69 días que conmovieron a Honduras.
1995 Jorge Alberto Amaya Banegas El papel de los inmigrantes árabes en Honduras.
1996 Instituto Hondureño de Antropología e Historia – IHAH Trayectoria
1997 Porfirio Pérez Chávez Estructura económica de Honduras bajo el Gobierno del General Francisco Herrera (1840-1844).
Mención a: Patricia Isabel Rodas Baca y Rosa Margarita Montenegro Alvarado El Enclave Minero y su Relación con el Municipio de San Juan de Flores.
1998 Helen Umaña Panorama crítico del cuento en Honduras (1881-1998).
1999 Carrera de Historia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras – UNAH Trayectoria
2000 Fundación Pro Arte y Cultura – FUNDARTE / Galería Nacional de Arte Trayectoria
2001 Isabel María Pérez Chiriboga Ideología, Cosmología y Salud, una Etnografía en tiempos de guerra.
2002 Irma Leticia de Oyuela La Saga de la Minería, en los Siglos XVI al XX.
Mario R. Argueta Tres Caudillos, Tres Destinos.
2003 Museo de Antropología e Historia de San Pedro Sula Trayectoria
2004 José Antonio Funes Rodríguez El modernismo en Honduras. Vida y obra narrativa de Froylán Turcios.
2005 Víctor Manuel Ramos Rivera Antonio Ramón Vallejo: vida y obra.
Juan Ramón Saravia Orellana Te conozco Mosco, Diccionario del pensamiento popular hondureño.
2006 Comisión Ciudadana del Casco Histórico de Santa Rosa de Copan Puesta en práctica del “Plan de Preservación del Casco Histórico de Santa Rosa de Copán”.
Mención a: Jesús Evelio Inestroza Los pueblos antiguos del Valle de Otoro (una aproximación a la microhistoria).
Mención a: Francesca Randazzo Eismann Honduras, la patria de la espera, Nación y Poesía.
2007 Daniela Navarrete Cálix Tegucigalpa, espejismo de la Modernidad: El impacto de los discursos liberal (s. XIX) y neoliberal (s. XX) en la capital de Honduras.
Mención a: Noelia de Pablo Torres Recuperando la memoria: Honduras en la década perdida.
2008 Comité Cultural Comayagüense Trayectoria
Mención a: Norma Lizbeth Morales Pérez Ahí viene el huracán: construcción y revelación de un desastre en Honduras.
2009 No se falló
2011 Centro Indigenista de Capacitación Artesanal Intibucano – CICAI Trayectoria
2012 Sixta Yesenia Martínez García Actores políticos y sociales en la historia de la institucionalización de la seguridad social en Honduras y la construcción de un Estado de bienestar 1949-1963
2013 Vladimir López Recinos La migración hondureña a EUA desde una perspectiva del desarrollo: del enclave bananero al enclave neoliberal (1920-2010
 Mención a: Pastor Rodolfo Gómez Zúñiga Los Indígenas de la Gobernación de Higueras-Honduras: una visión interdisciplinar sobre la frontera entre Mesoamérica y el Área Intermedia en el siglo XVI

Agradecimiento al recibir el Premio de Estudios Históricos
Ramón Oquelí Garay
14-09-1989
Con cierto cargo de conciencia por no estar seguro de merecerlo, pero sí con inmenso agradecimiento, recibo el premio que lleva el nombre de Su Majestad Juan Carlos I, el rey ciudadano, símbolo y predicador de la concordia entre las gentes de España, Concordia que es indispensable, según sus propias palabras “ para que no nos compliquemos en discusiones estériles ni nos perdamos dando vueltas para encontrar la dirección adecuada, cuando un camino ancho y estimulante está ante nuestros ojos invitándonos a seguir adelante.- Concordia indispensable para que cada uno sepa ceder un poco de sus derechos o de sus pretensiones y se pueda obtener el equilibrio, el pacto y el acuerdo”.
El del monarca que considera que “la crítica positiva al Estado y sus instituciones, o a las personas que están a su servicio, así como la sincera autocrítica, más que producir molestia y desasosiego, debe calar en todos para orientarnos y perfeccionarnos. El que invita a los españoles a estrechar lazos con todos los pueblos del mundo y especialmente con los de Iberoamérica, y a sentirse “unidos, sin miedo y con ilusión”.
Con inmenso agradecimiento a la representación diplomática española encabezada por el Exmo. Sr. Julio Albi de la Cuesta, quien cultiva con esmero en calidad de investigador los Estudios Históricos, materia escogida para la creación de este premio anual en nuestro país. Para los distinguidos miembros del Jurado que el último día de agosto, festividad de uno de los santos cuyo nombre llevo, decidieron agasajarme con tan generoso galardón. Así como para todos los presentes en este acto o que ausentes, se han dignado unir su simpatía a la benévola decisión del Honorable Jurado Calificador a favor de mi persona. Habiéndolo hecho algunos con tan generosísima efusión, que han colmado para siempre esa necesidad de reconocimiento que nuestra existencia lleva implícita, amplitud de ánimo que por lo visto no se reserva exclusivamente en esta hora de Honduras para los finales de novenario.
Con abstracción de quien hoy lo recibe, la institucionalización del premio anual dedicado a Estudios Históricos, contribuirá indudablemente a fortalecer en nuestro país, esta importante sección del “Sistema de los conocimientos humanos”, la que permite según nuestro máximo pensador, don José del Valle, llegar a formar, desde la transmisión de una generación a otra de las primeras y subsiguientes creaciones, “un sistema ordenado de conocimientos”. Para Valle, la historia es inseparable de la naturaleza, porque la vivifica; sin ella, la tierra sería “un bosque de malezas en unos puntos y un desierto sin vida en otros”; no es una teoría concebida lejos de la naturaleza, en un sistema de abstracciones. Es la observación juiciosa de lo que sucede en la realidad, la narración imparcial de lo que ha sucedido efectivamente. No expresa lo que imagina un solitario retirado del mundo y sus fenómenos. Manifiesta lo que ha sido, descubre el desarrollo de los seres, es la expresión de la verdad.
“Los amigos de la ilustración contemplan la marcha de las artes y ciencias desde las primeras sensaciones de los salvajes hasta los inventos más sublimes del Genio; descubre lo que da impulso feliz a los movimientos, lo que las hace progresar o retroceder, lo que hizo luminosos los siglos de Sócrates, Cicerón y Newton”. El estadista “observa cómo han nacido los pueblos, cómo han crecido y de qué manera han muerto, conoce los resortes que han dado impulso a sus progresos,
Y los obstáculos que los han impedido o retrasado, descubre las causas de su vida y de su muerte”. Su afición a la historia le permitió a Valle ahondar en el sentido de ciertos hechos y procesos, como la concentración del poder en Roma, el carácter clasista de las leyes; unas dictadas por los patricios que eran generalmente acatadas y otras por los plebeyos, las cuales no eran respetadas por los primeros. O las mutaciones profundas antes que la ira popular estalle. “Antes de 1789 -dice-Francia era gobernada por un Rey, pero el idioma de Francia, sus opiniones, sus deseos eran republicanos”.
Y augura futuras Liberaciones: “Los de la América se irán hermoseando y elevando a proporción que se borren las sensaciones de tiranía y nazcan las de libertad, a medida que cesen de ser imagen de la desigualdad de clases, rangos y jerarquías y comiencen a ser expresión de la unidad social y la igualdad de los ciudadanos que la formen”. Medio siglo después de la muerte de Valle y desde el poder, Soto y Rosa impulsaron el cultivo de la historia con la creación del Archivo Nacional y patrocinando la publicación del “Compendio de la Historia Social y Política de Honduras” , en cuya introducción Rosa apuntó: “Quiera el genio .de la paz y de la civilización que la Útil obra del señor Vallejo despierte en la juventud profundo’ apego a los estudios ~históricos, y en los hombres de ciencia, empeño en escribirla, en el sentido más amplio y provechoso”.
Antonio Ramón Vallejo Bustillo no se limitará a reunir y divulgar documentos antiguos, sino que inspirado en el análisis estadístico de Adolfo Quetélet, nos brindará junto a don Francisco Cruz, datos vivos de su propia época.
Por él sabemos que en 1887 la población era de 335.258 personas, excediendo el sexo femenino en 5.169 en los ladinos y en 598 en los indígenas. La distribución según nacionalidad era: 325.750 Hondureños, 2.060 Guatemaltecos, 2.000 Salvadoreños, 1.033 Ingleses, 610 Nicaragüenses, 185 Norteamericanos,77 Españoles,72 Franceses, 43 Alemanes,29 Mexicanos, 15 Colombianos, 14 Costarricenses, 13 Italianos, 4 Belgas, 2 Daneses, 4 Rusos, 2 Suizos.
Solamente se registraron 1 chino, 1 Holandés, 1 Portugués y 1 Brasilero.
329.079 eran católicos, 1543 metodistas, 777 protestantes, 388 sin religión, 91 bautista, 17 racionalistas, 9 de religión natural, 3 libre pensadores, 2 deístas, 2 espiritistas, 2 masones, 1 luterano, 1 budista.
982 eran cojos, 591 mancos e igual número de idiotas, 564 tuertos, 454 ciegos, 391 tullidos y paralíticos, 398 sordos, 224 sordomudos, 133 mutilados, 79 locos, 61 sifilíticos, 48 herniosos e igual número de elefantiasis, 55 epilépticos y 8 jibados.
30.369 labradores, 1.300 zapateros, 1.139 comerciantes, 565 músicos, 179 floreras, 693 estudiantes, 105 abogados, 68 eclesiásticos, 80 médicos, 16 ingenieros y 2 dentistas.
Vallejo logro concluir junto otros trabajos su monumental primer anuario estadístico, correspondiente a 1889, hazaña que un siglo después, no ha vuelto a ser intentada. Su hija, María Antonia Echeverría prolongó para deleite y enseñanza de muchos, el inmenso caudal de conocimientos heredados.
Dos de los discípulos de Rosa, Rómulo Ernesto Durón Gamero y Esteban Guardiola Cubas, el primero con una serie de biografías y ensayos historiográficos indispensables para reconstruir el perfil de las épocas relatadas y el segundo dirigiendo la revista del Archivo y Biblioteca Nacionales, van a permitir la conservación de muchas informaciones que se hubieran perdido dentro del ambiente de incuria y destrucción. Rafael Heliodoro Valle, el hijo ausente desde el punto de vista físico, pero motivado siempre por el amor a la tierra natal, devoto admirador y divulgador de Valle y Rosa, consigna datos que permiten “apreciar gentes y atmósferas, leyendas y tipos humanos, prehistoria y biografía … figuras de algunos hombres que han iluminado las tinieblas de su época, en la modesta patria que está llamada a ser grande, al amparo de su bandera azul y blanco y por obra y gracia del trabajo y de la convivialidad”. En su prefacio a “La Virgen de Suyapa (Historia documentada de Juan Bautista Valladares Rodríguez, se refiere al “caudal en desorden” de los archivos hondureños, al rigor documental del autor y a que su “curiosidad de paleógrafo, su exquisito conocimiento de genealogías, logra engarzar en la memoria lo que los orfebres ingeniosos cuando consiguen que el sol chispee en los vidrios humildes”. Y penetrar en “los rincones íntimos en que los duendes buscan tesoros”.
Después de Vallejo y Durón, los más fecundos cultivadores de la disciplina han sido seguramente José Reina Valenzuela, Víctor Cáceres Lara, Medardo Mejía (inspirado en Salvador Turcios Ramírez a quien llamaba “El último prócer”, Logino Becerra, Mario Felipe Martínez Castillo y Mario Argueta Dávila, Los “Anales del Archivo Nacional” (una de las muchas muestras del inagotable altruismo de Julio Rodríguez Ayestas), la Revista de la Academia Hondureña de Geografía e Historia, “Historia Critica”, editada por la carrera de Historia de la UNAH, “Yaxkin”, órgano del Instituto Hondureño de Antropología e Historia, contienen material muy útil para la reconstrucción de nuestro pasado.
Reconstrucción que no puede 1imitarse a un simple y desapasionado rememorar las cosas pasadas o a narrar la historia inmediata, sino que va unida siempre a una precisa pretensión. Como aparece claramente expuesto en el prólogo del Evangelio según San Lucas, quien supo unir la documentación existente y la narración oral con el genio político de su maestro Pablo de Tarso: “Puesto que ya muchos han intentado escribir la historia de 10 ocurrido entre nosotros, según que nos ha sido transmitida por los que, desde el principio, fueron testigos oculares y ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de informarme exactamente de todo desde los orígenes, escribirte ordenadamente, óptimo Teófilo, para que conozcas la firmeza de la doctrina que has recibido”.
Descripción ordenada guiada por una certidumbre que impulsa a la recreación, a inyectar sangre en las venas de los muertos, como sugiere Julián Marías al comentar la poderosa imaginación de Thornton Wilder, o como mucho antes, dibujó en detalle fray Jerónimo de San José, autor de “Genio de la Historia”: “Yacen como en sepulcros, gastados ya y deshechos, en los monumentos de la venerable antigüedad, vestigios de sus cosas. Consérvense allí polvo y cenizas, o cuando mucho, huesos secos de cuerpos enterrados, esto es, indicios de acaecimientos, cuya memoria casi del todo pereció; a los cuales, para restituirles vida, el historiador ha menester, como otro Ezequiel, vaticinando sobre ellos, juntarlos unirlos, engarzarlos, dándoles a cada uno su encaje, lugar y propio asiento en la disposición y cuerpo de la historia; añadirles, para su enlazamiento y fortaleza, nervios de bien trabadas conjeturas, vestirlos de carne, con raros y notables apoyos; extender sobre todo este cuerpo, así dispuesto, una hermosa piel de varia y bien seguida narración, y últimamente, infundirle un soplo de vida con la energía de un tan vivo decir, que parezcan bullir y menearse las cosas de que se trata, en medio de la pluma y el papel”
Si las tareas de proyección, investigación, descripción, narración, reconstrucción e imaginación creadoras tienen éxito, se logra como postulaba Engels:
“penetrar con una visión racional en la gran concatenación histórica”, que nos permite cuando menos, mantener la fe humanista en medio de las viejas y renovadas formas de la barbarie, como en nuestros días nos da bello testimonio el dramaturgo Antonio Buero Vallejo: “Pese a las reiteradas y desanimadoras muestras de torpeza que nuestros semejantes nos brindan de continuo, la capacidad humana de sobreponerse a los más aciagos reveses y de vencerlos inclusive, difícilmente puedan ser negada, y la tragedia misma nos ayuda a vislumbrarlo. Esa fe última tras las dudas y los fracasos que en la escena se muestra, esa esperanza mueve a la pluma que describen las situaciones más desesperadas. Se escribe porque se espera, pese a toda duda. Pese a toda duda, creo y espero en el hombre, como espero y creo en otras cosas: en la verdad, en la belleza, en la rectitud, en la libertad. Y por eso escribo de las pobres y grandes cosas del hombre; hombre yo también de un tiempo oscuro, sujeto a los más graves pero esperanzadores interrogantes”. La misma fe plena que late en el verso de nuestro gran don Alfonso Guillén Zelaya, quien habiendo merecido recibir toda clase de reconocimientos en nuestra tierra, murió desterrado: “la historia no se cansa y romperá los yugos”