Libros en la Biblioteca
Lagrimas de Angeles
A Jaime lo desperto el silencio. Ese instante fugaz que tienen algunas ciudades – entre el alba y el amanecer- cuando una bola de ruido se queda quieta…
El sastrecillo Valiente
Una mañana de verano un poco a medida estaba sentado en su mesa junto a la ventana. De buen humor, que estaba cosiendo con todas sus fuerzas. Una mujer campesina llegó por la calle gritando: «atasco de buena a la venta! Atasco de buena a la venta!”
Eso sonaba bien para el sastrecillo, por lo que asomó la cabeza delicada por la ventana y gritó: “¡Ven aquí, mi querida mujer! Usted puede vender sus productos aquí!”
Palabrujas
El Gato Negro
No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma. Mi propósito inmediato consiste en poner de manifiesto, simple, sucintamente y sin comentarios, una serie de episodios domésticos. Las consecuencias de esos episodios me han aterrorizado, me han torturado y, por fin, me han destruido.
Hop Frog
Jamás he conocido a nadie tan dispuesto a celebrar una broma como el rey. Parecía vivir tan sólo para las bromas. La manera más segura de ganar sus favores consistía en narrarle un cuento donde abundaran las chuscadas, y narrárselo bien. Ocurría así que sus siete ministros descollaban por su excelencia como bromistas. Todos ellos se parecían al rey por ser corpulentos, robustos y sudorosos, así como bromistas inimitables.
Ramón preocupón
Ramón es un preocupón. Se preocupa tanto que no puede dormir. Por suerte su abuela sabe lo que él necesita para vencer sus miedos. Una vez que conoce su secreto, Ramón se da cuenta que no debe preocuparse más.