Antología de las Artes Plásticas y Visuales de Honduras

La Antología de las Artes Plásticas y Visuales de Honduras se convocó por primera vez en 1990, como parte de los eventos conmemorativos de los 50 años de la Escuela Nacional de Bellas Artes (15/11/1940), y se concluyó en 2008 con la muestra colectiva “Diez pliegues“, que reunía nuevas creaciones de los premiados por la Cooperación Española (1998-2007) en el Salón anual de la Antología cada 15 de noviembre.
Desde el primero, dedicado a Arturo López Rodezno (fundador de la Escuela Nacional de Bellas Artes), sus catálogos son documentos imprescindibles para conocer la evolución de la creatividad plástica hondureña en las últimas décadas; éstos fueron igualmente una eficaz carta de presentación para la internacionalización del arte hondureño.

A su vez, desde 1998, el Jurado internacional de la Antología de las Artes Plásticas y Visuales asumió la responsabilidad de nominar a artistas “para asistir en Representación de Honduras a bienales o eventos internacionales”.

 

Audiovisual “Huellas del arte hondureño” elaborado para la presentación de la antología del 2003 dedicada a Carlos Zúñiga Figueroa.

Diez pliegues

La Antología de las Artes Plásticas y Visuales de Honduras se convocó por primera vez en 1990 y se concluyó en 2008 con la muestra colectiva “Diez pliegues”, que reunía nuevas creaciones de los premiados por la Cooperación Española en el Salón anual de la Antología, cada 15 de noviembre. Sus catálogos son documentos imprescindibles para conocer la evolución de creatividad en las últimas décadas.

Huellas del arte hondureño (Antología de las Artes Plásticas y Visuales de Honduras – 2003)

La Antología de las Artes Plásticas y Visuales de Honduras se convocó por primera vez en 1990 y se concluyó en 2008 con la muestra colectiva “Diez pliegues”, que reunía nuevas creaciones de los premiados por la Cooperación Española en el Salón anual de la Antología, cada 15 de noviembre. Sus catálogos son documentos imprescindibles para conocer la evolución de creatividad en las últimas décadas. Audiovisual “Huellas del arte hondureño” elaborado para la presentación de la antología del 2003 dedicada a Carlos Zúñiga Figueroa.

Antología de las Artes Plásticas y Visuales de Honduras “El Tránsito de la Antología” (2007)

Este año se han presentado más de cuarenta obras de una muy destacada calidad. En ellas, los artistas han buscado la manera de realizar una expresión auténtica, propia de la identidad de su creador, y reflejo del espacio y el tiempo en el que nace.

Antología de las Artes Plásticas y Visuales de Honduras (2006)

este año, además de la categoría del Concurso, se ha establecido un “Salón de Invitados”, gracias a la colaboración de 30 maestros reconocidos, quienes voluntariamente han prestado sus obras.

Antología de las Artes Plásticas y Visuales de Honduras “Memoria Antológica: Pasado y Presente 1990-2005″ (2005)

Son 15 años de trabajo ininterrumpido -ni si quiera por la tragedia del Mitch-, por lo que en reconocimiento a esa trayectoria, en esta ocasión hemos convocado la Antología bajo el título de “Memoria Antológica: Pasado y Presente 1990-2005”, pretendiendo conjugar la evocación y el tiempo.

Antología de las Artes Plásticas y Visuales de Honduras “Ricardo Aguilar” (2004)

El décimo quinto aniversario de esta muestra constituye un buen momento para realizar un balance, para reflexionar sobre esta cita que reúne cada año a los artistas noveles junto a los ya consagrados, al tiempo que se rinde homenaje a un artista hondureño desaparecido.

Antología de las Artes Plásticas y Visuales de Honduras “Carlos Zúñiga Figueroa” (2003)

Carlos Zúñiga Figueroa nació a finales del siglo pasado, el 5 de junio de 1884. Siendo un adolescente empezó su aprendizaje de la tipografía y de las artes gráficas en la Tipografía Nacional de Tegucigalpa dirigida en aquel entonces por Rafael Maradiaga, que le inició en una afición que le acompañaría toda su vida.

Antología de las Artes Plásticas y Visuales de Honduras “María Talavera” (2002)

Este año se hace homenaje a una mujer hondureña, María Talavera Williams, que vivió el arte con intensidad y nos legó obras de gran talento y expresividad.