La Antología siempre se ha distinguido en su permanente inquietud por actualizarse, incorporando las nuevas formas artísticas y los requerimientos de los nuevos tiempos; no es posible poner trabas a la creatividad, como no deben existir obstáculos a la libre circulación de las ideas por medio de la palabra y de la imagen. El hecho de que se hayan ido incorporado en las sucesivas convocatorias nuevas categorías -este año estrenamos el performance, como en su día incluimos el video arte- debe interpretarse desde el afán de permitir a todos los creadores la libre expresión de sus propuestas.
Quisiera poner un especial énfasis en que la Antología es una propuesta que la Embajada ha apoyado incansablemente, pero que es fruto del compromiso y del esfuerzo conjunto de todas las entidades convocantes como son la Secretaría de Cultura, Artes y Deportes, FUNDARTE, la Escuela Nacional de Bellas Artes, y la Fundación para el Museo del Hombre Hondureño, esfuerzo que ha contado también con la colaboración de otras instituciones.
Es gracias a este impulso compartido que podemos afirmar, sin rubor, que el 15 de noviembre, la fecha de la inauguración de la Antología, forma parte del subconsciente colectivo de muchos amantes del arte en Honduras, algo a lo que han contribuido las sucesivas ediciones de la exposición, ininterrumpidas desde 1990, pero también el respaldo documental de la cuidada edición del Catálogo de la Antología, y que incluso ha sido presentado en alguna ocasión en el extranjero.
En este sentido, y una vez consolidado este certamen, debemos intentar que la Antología siga traspasando fronteras, y no sólo dinamice la producción nacional sino que también la divulgue en el extranjero, particularmente en los países del entorno hondureño. En esta decimoséptima edición, además de seguir incorporando nuevas formas de expresión, los organizadores hemos querido recuperar la dimensión Antológica de la muestra.
Con el tiempo, el concurso ha ido acaparando un gran protagonismo, lo cual da fe del interés de los creadores contemporáneos por disponer de espacios donde puedan dar a conocer sus ideas y someterlas voluntariamente al juicio curatorial. No obstante, en esta edición hemos querido mostrar también la producción más reciente de un elenco de artistas ya consolidados, que ya son “clásicos” (sin que ello tenga nada que ver con la edad, dicho sea de paso) de una tradición, y que, reunidos por el curador Ramón Caballero en una selección fuera del concurso, nos permiten apreciar cómo a través de sus trabajos siguen engrandeciendo la plástica hondureña y evolucionando en muchos aspectos.
Así, este año, además de la categoría del Concurso, se ha establecido un “Salón de Invitados”, gracias a la colaboración de 30 maestros reconocidos, quienes voluntariamente han prestado sus obras. La muestra ha sido concebida por Caballero como un escenario que nos revela que la tradición se vive como una disciplina que nos libera del azar y del capricho, constituyendo una suerte de gramática de la mesura, modelada por distintas generaciones y preferencias. De ahí que este Salón haya recibido el nombre de “Lecciones de gramática: el sentido del oficio”.
Por otra parte, y tan sólo como una breve referencia, debo aclarar el contexto en el que desde la Cooperación Cultural Exterior de España situamos el apoyo al arte y a la cultura hondureños. La Cooperación Española concibe la cultura y la diversidad cultural como una fuente de desarrollo, que amplía las posibilidades de elección del individuo, además de erigirse en un medio de acceso a una existencia intelectual, afectiva, moral y espiritual satisfactoria, y de ayudar a crear mentes críticas y capaces de contribuir a la profundización de las sociedades democráticas. Estas ideas, que se encuentran en el Plan Director de la Cooperación Española 2006-2010, así como en las líneas estratégicas del PNUD y de la UNESCO, subyacen también en la Estrategia de Reducción de la Pobreza de Honduras.
La cultura debe estar plenamente integrada en todos nuestros esfuerzos por reducir la pobreza y situar al país en la senda del desarrollo humano sostenible.
Por último, quiero agradecer a todos los artistas su participación en la Antología, en sus dos categorías, y su generosidad por habernos prestado sus obras.